El 29 de abril de 2002, la niña S. R. G., de corta edad, se columpiaba en un balancín para bebés del Parque de Invierno, cuando se escurrió al suelo porque el columpio carecía de barra de seguridad. En su caída, la niña se hirió en la frente con dos tornillos que sobresalían del columpio, una lesión por la que le tuvieron que poner por lo menos siete puntos de sutura y que le ha dejado una cicatriz en la cara. Éstos son los hechos que el juez Juan Carlos García ha dado por probados en una reciente sentencia que obliga al Ayuntamiento a indemnizar a la menor con 5.194 euros.

El juez entiende que es competencia municipal el mantenimiento y conservación del mobiliario urbano, y que el columpio que ocasionó el accidente presentaba un estado de deficiente conservación. El magistrado aprecia también que la lesión pudo ser más grave, afectando a otra parte de la cara e incluso a los ojos. Por ello, anula una resolución municipal que había rechazado la reclamación patrimonial presentada por la madre de la niña y obliga a indemnizar a la menor.

No obstante, el juez fija una indemnización mucho menor que la que pedía el abogado de la menor, Javier González Rodrigo, que reclamaba al Ayuntamiento el pago de 20.000 euros, «englobando en este concepto los daños sufridos, el dolor habido, los días de recuperación, los daños estéticos causados y el daño moral infligido a una niña de corta edad, y de forma separada el coste de la operación quirúrgica, por existir la posibilidad de que cuando la niña sea mayor de edad desee operarse de cirugía estética para anular la cicatriz causada». El juez estima que por los días de curación la menor debe cobrar 161,84 euros, y por el daño moral y las secuelas 5.033 euros. Desestima evaluar el coste de una futura operación estética, argumentando que no constan informes médicos que apoyen la pretensión.

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