A mediados de octubre, el Ayuntamiento comenzará a llenarse de andamios para iniciar las obras de limpieza y conservación de las fachadas. Será la primera actuación a gran escala desde hace 15 años, cuando se reforzó la estructura de los torreones, explicaron fuentes de la concejalía de Administración General.

Además de la limpieza de los sillares, los técnicos han decidido tratar las paredes con una pintura antigrafitos, como ya se ha hecho en otros edificios monumentales. Se trata de una capa impermeabilizadora que permite, en caso de que se realicen pintadas en las paredes, retirar la mancha con mayor facilitad, pues la pátina impide que la pintura penetre en la piedra, facilitando las labores de limpieza.

Las actuaciones tratarán con especial cuidado el escudo situado encima del balcón y las partes más castigadas por la polución y el tráfico. Las mismas fuentes comentaron que la esquina que recae a la calle Periodista Azzati es la que presenta mayor número de zonas oscurecidas. Respecto al escudo, además de la limpieza de la piedra, se revisarán los anclajes, con síntomas de oxidación.

Para devolver el color a la piedra, se utilizarán diferentes técnicas. Por un lado, predominará el agua vaporizada, aunque en las zonas complejas la limpieza deberá ser manual y con bisturí, como si de una delicada operación de cirugía estética se tratase. Aquellos sillares que han estado en contacto con metales se pulirán con máquinas, en función de la mancha que haya quedado grabada en la piedra.

La obra incluirá la renovación de la iluminación exterior del edificio, con la sustitución de los actuales proyectores por otros nuevos. Una nueva capa para las zonas pintadas y la revisión del artesonado del balcón del Ayuntamiento son otros de los trabajos que se realizarán durante la restauración. También se revisarán los sillares para detectar las piedras sueltas y fijarlas.

This is cache, read story here