Prótesis de mama que estallan en los aviones, costillas de "quita y pon". Existen diversas leyendas urbanas alrededor de estas técnicas Quién no ha escuchado alguna vez eso de que una prótesis de mama ha estallado de forma espontánea en un avión, los populares tabiques nasales de platino o las costillas de "quita y pon" para parecer más delgado.

Comenzaron como un rumor, un malentendido o tal vez como una pequeña maldad que fue extendiéndose poco a poco hasta convertirse para muchos en una verdad asentada.

Lo cierto es que algunos de los tratamientos o complicaciones de las operaciones de cirugía plástica son pura falsedad.

El especialista en Cirugía Plástica Emilio García Tutor acaba en este artículo con algunos de estos falsos mitos.

El uso y abuso de la cocaína inhalada a través de las fosas nasales, puede provocar graves secuelas físicas de no fácil solución.

Una de las leyendas urbanas que circulan de boca en boca es la existencia de tabiques de platino que les fueron implantados a ciertos personajes públicos para corregir las perforaciones del tabique.

Nada más lejos de la realidad. La cocaína es un potente vasoconstrictor (las arterias se cierran impidiendo la circulación de la sangre), que puede provocar por este efecto la necrosis o muerte de los tejidos donde se aplica.

La necrosis del tabique provoca perforaciones y en casos extremos llegan a producirse fístulas en el paladar que comunican la boca con las fosas nasales.

La solución no es tan sencilla como la metalúrgica y requiere un tratamiento más complejo.

Este pasa por la realización, en los casos mas graves, de trasplantes de tejido procedente de otra zona del mismo paciente con el uso de microcirugía.

Así se pueden restablecer las estructuras dañadas con tejidos indemnes y que se adapten a los requerimientos de cada caso.

Suelen ser necesarias varias intervenciones para completar la reconstrucción, aunque alguna de ellas sea con anestesia local.

No, los cirujanos plásticos no quitamos costillas con una finalidad estética. Sí lo podemos hacer cuando nos hace falta cartílago para reconstruir una oreja, o la nariz, o cuando necesitamos hueso para reconstruir cualquier defecto; pero nunca para estrechar la cintura.

Las costillas no ensanchan la cintura, y por supuesto no se extirpan para mejorarla.

Para reducir su volumen, se extirpa la porción de piel y grasa que hay por debajo del ombligo y se crea un corsé natural que estrecha la cintura.

Esta es una pregunta frecuente de las pacientes en las consultas. Es literalmente imposible que una prótesis de mama explote por efecto de la presión en los aviones.

Antes que eso estallarían los oídos, los intestinos... y aún así la prótesis seguiría intacta.

Los implantes se pueden romper por el paso de los años y la fatiga de materiales, y por ello se recomienda el recambio de los implantes mamarios cada 10 o 15 años.

Pero no se rompen en los aviones. La liposucción es una técnica bien conocida por los cirujanos plásticos.

Extrae mediante cánulas, depósitos o zonas concretas, modelando así el contorno o la forma del paciente.

Pero la liposucción no es un tratamiento de la obesidad, por ello los mejores resultados se obtienen en las pacientes que están estables en su peso.

Si tras una liposucción nos mantenemos estables en el peso, el resultado es estable también a lo largo del tiempo.

No se vuelve a acumular grasa en esa misma zona. Pero si aumentamos de peso ya es otra cuestión, que tendrán que evaluar los especialistas en la materia.

This is cache, read story here