La validez de este Córdoba CF se había puesto en tela de juicio en la última semana, pero habrá que seguir expectantes. Anoche un Javi Flores salvador maquilló el resultado para suerte de un público que entiende que una de las cosas que mejor sabe hacer es sufrir. No sólo porque algunas cosas no cambien, como la mugre de los asientos, ya que también la grada tiene que ver a su equipo jugar sobre un terreno de juego del que dicen las malas lenguas que ha sido pintado para tener algo de color verde.

Y es que en el día del 32 cumpleaños de Javi Moreno, el estadio no se vistió de gala para la ocasión, pero sí quedó patente que el plazo para hacerse socio del Córdoba CF está terminando y por eso los once jugadores titulares saltaron al podrido césped vistiendo camisetas que rezaban el lema de la campaña. La puesta en escena con la preciosa música de Queco, sin duda, emociona. Pero el fútbol no tiene que ver con el márketing salvo en lo económico y otra cosa es el desarrollo del partido.

Aquí, los de Pepe Escalante mostraron dos caras distintas, ofreciendo en la segunda parte la más fea. Por suerte, este rostro futbolístico fue arreglada como si de una operación de cirugía estética se tratase, por un cordobés de nacimiento.

En definitiva, el Córdoba CF ilusionó de nuevo a la afición a través de un partido que se convirtió en reválida, aunque más por los tres puntos que por el juego desplegado. Al menos, ayer ganó en el último suspiro. Antes, el empate era seguro.

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