Su origen principal es la alimentación con altos contenidos de grasa, algunos trastornos hormonales y la vida sedentaria.

Carmen Gutiérrez, cosmetóloga que ofrece servicios en la zona norte de Anzoátegui, señala que para atacar esta afección es necesario adoptar una rutina de ejercicios físicos, además de utilizar geles y cremas anticelulíticas a base de algas marinas y vitamina E, entre otros.

Según ella, también es importante reducir la ingestión de grasas de origen animal, incrementar las raciones diarias de frutas y verduras, beber entre dos y tres litros de agua diariamente y limitar el consumo de los conservadores, sal y azúcar.

Agregó que con el masaje manual se puede hacer un drenaje linfático que ayuda a descongestionar las piernas, que son la base de los glúteos, así como también eliminar los rollitos o deformidades del área, como las llamadas revolveras.

El ejercicio es el método más seguro y natural para reafirmar el trasero. Especialistas recomiendan practicar ciertas rutinas unos minutos al día para fortalecer, reafirmar y mejorar la circulación sanguínea en esta parte del cuerpo.

Agustín Gómez, instructor del gimnasio Caribbean Fitness en Lechería, señaló que la jornada de entrenamiento debe ser individualizada.

“A cada persona se le asignará una rutina distinta dependiendo de sus necesidades, disciplina y nivel de adaptación. Los principiantes deben comenzar con aparatos que permitan trabajar la parte cardiorrespiratoria o cardiovascular para calentar los músculos y evitar cualquier tipo de lesiones”.

Explicó que existen máquinas especiales que ayudan a trabajar el área de los glúteos, y ejercicios especiales que pueden practicarse en la comodidad del hogar.

“Es importante que la persona cuente con la asesoría de un instructor a la hora de establecer la rutina de entrenamiento. Existen rutinas y aparatos para cada necesidad. Si lo que se quiere es desarrollar la musculatura, por ejemplo, se recomiendan los ejercicios anaeróbicos con máquinas especiales”.

En la página web www.musculacion.net aconsejan combinar los programas de entrenamiento para hacer las sesiones más variadas. Reiteran que es importante empezar siempre calentando y terminar estirando.

Aconsejan alternar siempre ejercicios de pie y en el suelo, sin olvidar tener a mano una botella de agua para la hidratación.

En el campo de la estética y la cirugía plástica se han desarrollado diversos tratamientos para mejorar la apariencia del glúteo.

Uno de ellos es la terapia con inyecciones, técnica que consiste en la irrigación de sustancias que ayudan a reafirmar y moldear el pompis.

Ruth Macayo, especialista en implantes faciales y corporales que ofrece servicios en la zona norte de Anzoátegui, dijo que este tratamiento es utilizado para eliminar celulitis y rellenar vacíos en los cuadrantes externos.

Explicó que se trata de un método sencillo, casi indoloro, cuyos resultados se observan paulatinamente.

El primer paso es someter al paciente a una consulta para determinar la dosis necesaria para el implante.

“Generalmente se emplean células expansivas que entran en el tejido celular subcutáneo. Se trata de un producto biodegradable que no produce efectos colaterales. Sin embargo, para descartar cualquier anomalía se realizan pruebas de test alérgico. Está contraindicado para pacientes con hipertensión, diabetes y cualquier patología cardiovascular no controlada”.

También es importante aplicar exámenes de laboratorio (hemoglobina, hematología completa, coagulación y VIH) y cumplir las normas de bioseguridad.

El efecto de estas inyecciones puede durar entre cinco y ocho años, siempre y cuando la persona mantenga su peso estable por este lapso de tiempo.

“Por lo general se practican sesiones de mantenimiento dependiendo de la edad del paciente. A las personas post-menopáusicas por ejemplo se le repite el procedimiento a los dos años porque la disminución de estrógenos y elastinas hace que el pompi pierda forma”.

Macayo aclaró que los ejercicios están contraindicados durante los tres meses posteriores a la aplicación del tratamiento.

En la página web www.saludymedicinas.com se explica que la colocación de una prótesis especial bajo el glúteo, mediante un método denominado gluteoplastia, es otra de las opciones que existen para eliminar la flacidez del trasero.

La intervención no es complicada y no deja ninguna cicatriz visible, ya que la incisión se realiza escondida en el pliegue del glúteo. Para la recuperación será necesario el uso de medias elásticas por unos días, tras lo cual el paciente puede volver a caminar con normalidad.

Subir y bajar 25 escalones 20 veces al día. Los principantes pueden comenzar con 100 escalones diarios, e ir incrementando el número gradualmente. Esta actividad se puede llevar a cabo en las escaleras de casa u oficina, o utilizando una escaladora.

Es muy importante que antes de iniciar cada sesión se realice una caminata a paso moderado durante cinco minutos para que el sistema circulatorio, el corazón y los músculos de las piernas y glúteos se encuentren en óptimas condiciones para el ejercicio.

Hay que recordar que en la constancia y disciplina estarán los resultados que se desean. Para conseguir firmeza se aconseja practicar dos veces por semana, y para incrementar el volumen se sugiere entrenar tres veces por semana.

Saltar la cuerda. Este es un ejercicio que desarrolla el trasero, muslos y pantorrillas. Se puede iniciar con 10 series de un minuto, con pausas de recuperación.

En este lapso se debe aprovechar para respirar y recobrar la frecuencia cardiaca, además de realizar ejercicios de estiramiento, para lo cual se aconseja colocar los pies juntos y flexionar el tronco hacia delante hasta tocar los tobillos, manteniendo la posición 10 segundos y repitiendo tres veces.

Cuatro series de 20 repeticiones de un ejercicio llamado zancada, que se hace parado y con los pies separados, adelantando una pierna y flexionando ambas rodillas sin llegar a apoyarlas en el piso, con la espalda derecha. Se hace repetidamente alternando las piernas.

This is cache, read story here