Cirugía Plástica y Reparadora.
«Se me acabó la vida de lujo»...
«Se me acabó la vida de lujo», admitió, derrotado, el narcotraficante Francisco Javier Martínez San Millán, alias «El Franky», a los policías que el pasado martes lo detuvieron cuando salía de su finca en Pedreguer (Alicante). «El Franky», uno de los narcos más buscados, fue implicado en el alijo de 5.000 kilos de cocaína descubierto en la costa de Salave (Tapia de Casariego). Tras 14 años huyendo de la Justicia, Martínez San Millán supo que no tenía más escapatoria y no ofreció resistencia a los agentes de paisano que lo interceptaron a las 14.15 horas del pasado martes. El arresto siguió a cinco meses de vigilancia constante por parte de un fuerte dispositivo policial.
Aunque casi nunca salía de la finca, y mucho menos durante el día, el martes «El Franky» cambió su costumbre. Aparentemente tenía un compromiso para ir a comer en un restaurante muy caro, a juzgar por la forma en que iban vestidos tanto él como su esposa, hijos y padres, que lo acompañaban. Los agentes dieron el alto al vehículo que conducía «El Franky», al que se veía muy tranquilo, sin oponer ninguna resistencia. A pesar de que el narcotraficante se había alterado el rostro por medio de cirugía estética, seguía siendo «fácilmente» reconocible, añadió.
«El Franky» también había recurrido a la cirugía para alterar sus huellas digitales, utilizando piel de los pies, un método muy común entre los narcotraficantes en Colombia, pero el primer caso que se conoce en España. Aunque se desconoce dónde y quién lo operó, los investigadores sospechan de que pudo ser en Colombia o por mediación de narcos de ese país, con los que el detenido mantenía una intensa relación.
Una vez interceptado, «El Franky» mostró a los agentes documentos de identificación falsos que venía utilizando desde 2002, pero supo ya que lo habían reconocido y dijo, en voz alta: «Se me acabó la vida de lujo que llevaba». La familia del narcotraficante permaneció en el vehículo hasta que los agentes lo esposaron para trasladarlo a la Comisaría de Denia (Alicante). El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ordenó su ingreso en prisión y fue conducido a la cárcel madrileña de Soto del Real.
«El Franky» había sido condenado en 1992 a 17 años de cárcel, que ahora debe cumplir, por su implicación en la red narcotraficante desarticulada en la «operación Nécora». Además está reclamado por la Audiencia Nacional por su presunta implicación en una organización de transporte de cocaína que él mismo lideraba, y cuya función era recoger la droga en un buque en alta mar y llevarla hasta las costas gallegas.
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