Cirugía Plástica y Reparadora.
No me pises que llevo chanclas...
El escudo, la camiseta, la imagen, la dignidad, el orgullo, la honradez, la profesionalidad, el amor propio, el carácter, la afición, la historia... Con el mínimo porcentaje posible de estos valores, algunos de ellos de obligado cumplimiento esté de por medio la final de la Copa o el último e intrascendente partido de Liga, hubiera sido suficiente para no deteriorar más la temporada. Pero los jugadores del Real Zaragoza los utilizaron anoche para estampar los bañadores que compraron con las primas por quedar en el prodigioso undécimo puesto hace varias jornadas mientras unos y otros se daban crema solar en Son Moix, con el Mallorca, que se salvó hace siete días, vestido de rabiosa moda ibicenca y ambición para festejar un fin de semana sin agonía.
El partido iba a ser de trámite burocrático, para qué engañarse, pero una cosa es la, hasta cierto punto, comprensible desgana propia de estas fechas sin alicientes y otra bien distinta aprovechar la ocasión para tirarse de cabeza al jacuzzi con gafas de bucear, al grito desvergonzado de "no me pises que llevo chanclas y empiezo las vacaciones oficiales mañana" (por hoy).
A AÑOS LUZ Esta plantilla --para ser exactos una buena parte de ella-- es la que ha hecho fuerza que provocar la salida de Víctor Muñoz del equipo, un técnico que, con todos sus defectos que no son pocos como relaciones públicas dentro del vestuario, se encuentra a años luz en compromiso profesional y preparación de sus verdugos y de quienes van a firmarle el finiquito seguramente mañana. Pero este club se rige desde hace tiempo por simpatías y antipatías, y Víctor dejó de enamorar desde el día que quiso que el Zaragoza fuera algo más que una vulgar medianía, es decir desde que movió la silla sin éxito de algunos parásitos para situar en ella a gente competente y cualificada. Sin el apoyo de los chicos ni el del poder ejecutivo ni de el los ácaros que intrigan bajo la alfombra de Alfonso Soláns, estaba sentenciado.
partidos sin ganar. Ayer se demostró que esa cirugía estética fue una operación oportunista de márketing. El Mallorca, un conjunto del montón, destapó de nuevo que este Real Zaragoza tiene mucho de farsa. Fue grande en la Copa y pequeño en la final; en la Liga es incapaz de superar el estado comático en el que reside desde hace más de diez años (en este curso sólo ha ganado 10 de 38 encuentros). Su defensa, pese a que en Son Moix estuvieran ausentes Álvaro y Gaby Milito, ha sido de las más flojas del campeonato...
EL tNICO Lafita, en una actuación discreta pero cargada de honestidad, fue de los pocos si no el único que se rebeló contra la indiferencia de sus compañeros, que ni con el empate de Savio tras adelantarse los baleares con un gol de Arango hallaron una razón para salir del jacuzzi. Subyugados por las burbujas y por la inmediatez de las vacaciones, dejaron correr el tiempo más que las piernas y con él toda responsabilidad laboral.
This is cache, read story here
