Cirugía Plástica y Reparadora.
PATO LAGUNA Y CARLA OCHOA HABLAN DE LO QUE HAY MÁS ALLÁ DE LAS ......
La vida de los modelos es compleja. Su herramienta de trabajo es su apariencia. La figura es empleada por los diseñadores para experimentar con la telas que reflejan en cada color y trazo de la vestimenta las tensiones de una época. El publicista los emplea para jugar con las imágenes que venda un producto, ese objeto masificado, que el caprichoso consumidor adquirirá seducido por una sonrisa sensual lanzada al vació.
El modelo debe tener signos de eternidad. Su belleza, no puede salir de los parámetros aceptados por las pupilas que buscan la simetría, es como si estuvieran listos para el instante perfecto, limpio, donde saldrá un sueño, el recuerdo que tiene más de imaginación que de memoria. La preparación física, la cirugía, tienen que mantener la piel siempre juvenil. Por supuesto debe mantenerse siempre la simpatía, una identidad en la pasarela, que exprese ese arte del actuar en el silencio y el andar.
Pato Laguna y Carla Ochoa, dos modelos de reconocida trayectoria en el país, llegaron a Puerto Montt la noche del viernes 30 de junio, al evento de venta nocturna del Mall paseo del mar. En el local de la peluquería “ Play Studio: imagen Look fashion” se detuvieron por unos instantes para conversar con este medio.
Patricio Laguna tiene 29 años, de una contextura musculosa, evidente muestra de una disciplinada práctica física. Es de un metro 90 de estatura, pero no se deja seducir por el evidente apogeo de su carrera de modelo de la televisión, pasarelas y publicidad. Por eso tiene un título de constructor civil y está desarrollando una incipiente labor empresarial en dos centros de estética de su propiedad en Santiago.
Por otra parte Carla Ochoa de 27 años, hija de una familia vinculada al mundo militar ha construído una carrera partiendo con desfiles en el canal Chilevisión en su programa “extrajóvenes”, hasta lograr el tercer lugar en el concurso Miss Chile para Miss Universo.
Sus vidas han estado unidas no sólo por sus vínculos profesionales, sino también por una relación sentimental que ha sido seguida por los medios faranduleros de la capital. Pero más allá de eso, existe el encuentro profundo de un código reconocible para ellos, el que se vincula a la unión de la imagen ilusoria de perfección y el espectáculo del que se alimenta el público cediendo de evasión, la esperanza que la lejana fantasía de perfección siempre da.
Pato Laguna comenta que para los modelos es negocio “el tema del show, visitas de ciudades, regiones”, donde se muestran a los espectadores que desean conocer a las estrellas del firmamento mediático. Sobre los desfiles de alta costura dice que “son muy pocos”, los eventos es lo que más abunda.
Sobre su carrera dice que la razón para permanecer varios años vigente es el profesionalismo, “acá [en Chile] ha llegado mucha gente y hay un grupo de nosotros que nos hemos mantenido por muchos años y ha sido porque más profesionales somos, nos mantenemos, nos cuidamos. Responsable en cada uno de los trajes, hacemos bien nuestra pega y tenemos una disciplina que es bien importante para trabajar en esto”.
Recuerda que tuvo la oportunidad de salir hacia el exterior pero privilegió sus proyectos paralelos; “en un momento tuve posibilidades de ir a México, pero no lo tomé porque estaba estudiando y ahora estoy con mis negocios, con mis temas y sigo haciendo esto obviamente, porque es un buen trabajo”.
En relación a la cobertura a los medios sobre el mundo de los modelos expresa que “es un tema atractivo para la gente. Les gusta ver gente linda en la pantalla y gente divertida, lúdica, ahora son muy pocos los que tienen esas características”.
Carla Ochoa reflexiona que su trayectoria ha progresado, “trato de responder bien a mi trabajo”, sin embargo advierte que “por supuesto nada es para siempre, y me gustaría perfeccionarme en otras cosas. Pero en el tema del modelaje, mientras me acompañe el cuerpo lo voy a disfrutar”.
Sobre la proyección hacia el exterior apunta que ha estado en Punta del Este [Uruguay] desfilando con diseñadores uruguayos y argentinos, aclarando que “ la verdad para afuera ir un ratito no más, uno o dos días, pero de quedarme afuera la verdad nunca lo he pensado porque lo mío esta acá -refiriéndose a su familia- o sea mi ambición no fue afuera, definitivamente no lo fue”.
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