El encuentro, organizado entre el 7 y el 9 de junio en Marrakech (Marruecos) y en el que participaron casi doscientos boticarios, supuso la ocasión de oro para apelar a la proactividad de la farmacia que es para la firma (fruto de una alianza entre Nestlé y L'Oreal), el canal de distribución único de sus productos por "la profesionalidad del consejo".

Diego Saenz, director comercial de la compañía, expuso que el año pasado los nutricosméticos crecieron en España un 16 por ciento aunque, por ahora, sólo el 13 por ciento de los españoles compra complementos alimenticios con fines cosméticos. Esto supone el 8 por ciento del mercado nacional de dermocosmética; cifras lejanas a las de países vecinos como Francia, donde representa el 24 por ciento de este nicho.

En el entorno europeo, el mercado de estos productos tiene una penetración del 17 por ciento, mientras que el de productos hidratantes, un 62. Aun así, es Estados Unidos quien absorbe la mayor parte de la demanda de este mercado. De los cuarenta millones de dólares que mueven en el mundo los nutricosméticos al año, dieciocho son sólo en Estados Unidos.

Y eso que una cuarta parte del mercado de la nutricosmética no existía hace tres años. "No podemos decir que éste sea un mercado maduro; todavía está despegando", concluyó Saenz, que recordó la responsabilidad del boticario en este proceso y se atrevió a cuantificar hasta qué punto una farmacia puede aumentar sus ventas de nutricosméticos. Explicó que una farmacia española con un tráfico medio de clientes atiende al día a 150 personas.

Si se multiplica esta cifra por 280 días laborables, se obtiene un público cautivo de 42.000 personas. Como la dermocosmética supone al año un 13 por ciento de las ventas de la oficina de farmacia, el público potencial es de 5.460 personas por farmacia.

Pero la realidad es que la penetración de la nutricosmética es del 8 por ciento, por lo que hoy por hoy los consumidores son 437.

Lo deseable, expuso Saenz, es alcanzar un 50 por ciento de penetración: una media de 2.730 envases anuales por establecimiento, "aunque ya existe el caso de una farmacia que ha conseguido vender cien unidades de Innéov al día".

Por su parte, la hasta ahora directora de comunicación de Innéov (acaba de trasladarse a La Roche Posay, también de L'Oreal), Paloma Dago, insistió en que la farmacia no puede desperdiciar esta "oportunidad única". La farmacia, afirmó, "debe apropiarse de este nuevo gesto de belleza, atraer nuevas consumidoras y construir la categoría de nutricosméticos".

Si la farmacia se convierte en referencia en la venta de nutricosméticos, de paso puede captar nuevas clientas para el resto de sus productos dermocosméticos. "Hay que prestar atención a la consumidora de nutricosméticos, que compra once veces más cosmética que la media (situada en 63 euros al año) y en el 95 por ciento de los casos utiliza estos productos a diario, pero sólo la mitad los adquiere en farmacia".

Esta consumidora, matizó, es fiel a los nutricosméticos; en el 50 por ciento de los casos consume estos productos durante todo el año y adquiere una media anual de seis envases. Seis oportunidades para captar a esta mujer que se gasta setenta euros al mes en productos de belleza.

This is cache, read story here